Tecnología y prácticas
pedagógicas: las TIC como instrumentos de mediación de la actividad conjunta de
profesores y estudiantes.
Existen
tres elementos básicos en el proceso de enseñanza-aprendizaje: el estudiante
que aprende, el contenido que es objeto de enseñanza-aprendizaje, y el docente
que guía y orienta al estudiante en la apropiación del nuevo conocimiento.
A.
TIC
como instrumentos psicológicos.
Ello
ocurre cuando su potencialidad semiótica es utilizada para planificar y regular
la actividad y los procesos psicológicos propios y ajenos, a partir de la
capacidad de las TIC para representar, procesar, transmitir y compartir
información.
Existen
dos direcciones desde las cuales las TIC se fundamentan como instrumento
psicológico en el proceso de enseñanza-aprendizaje: 1) las TIC pueden mediar
las relaciones entre los participantes, en especial los estudiantes, y los
contenidos de aprendizaje. 2) las TIC pueden mediar las interacciones y los
intercambios comunicativos entre los participantes, ya sea entre profesores y
estudiantes, ya sea entre los mismos estudiantes.
B.
La
incorporación de las TIC a los procesos formativos: del diseño tecno-pedagógico
a las prácticas de uso.
Se
pueden identificar una serie de niveles en las cuales se ve involucrado las TIC
dentro del proceso de enseñanza, uno de estos es el nivel del diseño tecnológico del proceso formativo el cual
consiste en la identificación de posibilidades y limitaciones que ofrecen los
distintos recurso tecnológicos para alcanzar representar, procesar y transmitir
la información. Un segundo nivel corresponde al diseño pedagógico o instruccional que tiene que ver paralelamente
con la incorporación de herramientas tecnológicas y software educativos dentro
del currículo educativo que potencialicen la enseñanza y el aprendizaje.
Finalmente,
un tercer nivel lo constituye la interpretación
y el análisis que los usuarios de las TIC hagan de las mismas, su
adaptación e incorporación para favorecer el proceso de enseñanza-aprendizaje.
C.
Usos
de las TIC y formas de organización de la actividad conjunta.
Esto
va depender de las perspectivas y percepciones socioculturales en torno a las
TIC, pues ello también media en el uso adecuado y pertinente de estas
herramientas para fortalecer el proceso de enseñanza-aprendizaje.
La
actividad conjunta proporciona al mismo tiempo el contexto inmediato en el que tiene
lugar el proceso de construcción de conocimiento de los estudiantes y el marco
que hace posible que los agentes educativos –el profesor en primera instancia,
pero también los compañeros– puedan proporcionar una ayuda sistemática y
ajustada a este proceso de construcción.
Referencia
Coll, C., Onrubia, J., Mauri, T. (2007). Tecnología
y prácticas pedagógicas: las TIC como instrumentos de mediación de la actividad
conjunta de profesores y estudiantes. En Anuario
de Psicología, (3) 38, 377-400. Universidad de Barcelona.
Vídeo de una Estrategia Pedagógica
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